Queridos amigos, queremos que conozcáis mejor a nuestros autores por ello, en esta ocasión, hemos entrevistado a Carlos García Durazo, autor de La canción del inmigrante Perenne o immigrant song (una obra bilingüe).




¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?

Hace un par de años y gracias a las redes sociales, encontré a una antigua amiga y amante que conocí en la universidad. Después de reanudar el contacto siguió una correspondencia intensiva tanto como vídeo-conferencias y llamadas telefónicas. En una ocasión y mientras hablábamos del arte y la literatura, temas que amábamos y seguimos amando con pasión, ella me retó a escribir un par de poemas. Acepté el reto, y el fin de semana siguiente yo ya había compuesto una docena de poemas, sobre temas muy diversos. Ella se sorprendió y yo también, pero el gusanillo ya me había picado porque no deje de escribir poemas hasta que contaba con toda una libreta abarrotada de poemas. El duendecillo me susurró en la oreja izquierda un buen día, mientras iba en bicicleta a mi trabajo, que escribiese un libro, y, así lo hice. Dos años y pico más tarde ya lo tenía completo y se titulaba, La canción del inmigrante perenne.

¿Por qué elegiste llamarla de esa manera?

El título es sumamente importante en este caso siendo que desvela uno de los temas principales de su contenido. Asimismo, el título lleva un subtítulo en inglés como advertencia al hecho de que esta lengua hace un importante acto de presencia en el libro. El tema de la migración o inmigración, palabras efectivamente sinónimas porque el que sale de su país se ingresa en otro y viceversa, es un tema que continuamente hace eco en los medios de información debido al éxodo de seres humanos de sus países hostigados por la discordia, la guerra, la violencia, o, sencillamente porque sueñan con un mejor porvenir. Esta es la historia de la humanidad y el tema de mi libro.   

¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?

Si tardé dos años y medio escribiendo este libro es porque dediqué la mitad de este tiempo a la investigación de temas tan diversos como la astrofísica, la filosofía griega antigua, la historia de mi país natal, tanto como otros que se destacan en mi libro. Sobre todo, dediqué bastante tiempo estudiando las obras del filósofo racionalista precursor de la Ilustración europea, Baruch Spinoza, otro personaje importante en mi obra.  

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?

 Lo haría con las palabras que lo describe la contraportada:

Este libro está escrito en universos paralelos, aunque respetando el orden cronológico del tiempo tal como lo conocemos. Se trata de una narrativa compuesta con elementos de ciencia ficción, ciencia no ficción, filosofía, antropología, política, ética y todo relatado en 67 capítulos que representan los fractales del multiverso paralelo y su nexo, el túnel de lombriz”. Añadiría, asimismo, que este libro intenta contestar tres preguntas existenciales: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? Y por fin, ¿Adónde vamos?

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

Principalmente en su trama que es la biografía del protagonista, Juan Cristóbal, con grandes dosis de surrealismo, filosofía, astrofísica, política, y la ética.

¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?

Obviamente, mi personaje favorito es el protagonista, Juan Cristóbal ya que da forma y raison d´etre a la obra.

¿Cómo describirías tu estilo?

Mi estilo es el eclecticismo y la experimentación. Pretendo dar forma nueva o distinta a la palabra escrita. En mi vida anterior fui pintor y escribo como tal; las palabras son mis pigmentos y el lápiz o la pluma mi pincel. En fin, el libro es un cuadro pintado con palabras.

¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

Las partes dedicadas a la filosofía fueron las más complicadas siendo que, aunque ya había estudiado el tema, no lo conocía detalladamente.

¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?

Por supuesto, envié mi manuscrito incompleto a un par de amigos amantes de la literatura y la filosofía en particular. Las impresiones y comentarios eran alentadores, sobre todo las de Juan, que comparte nombre con el protagonista del libro. Juan me dijo que el manuscrito tenía “perlitas en la espesura de sus entrañas”.

¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?


Todos los que tenemos sueños y ambiciones de publicar lo que con mucho afán hemos creado nos damos cuenta de la odisea que hay que navegar para realizar nuestros sueños. Incluso los autores más exitosos y taquilleros del mundo literario han sufrido la pena y el dolor de ser rechazados o, aún peor, ser ignorados por las editoriales. En mi caso, tuve la suerte de que de la más de dos docenas de editoriales a las que envié mi manuscrito, dos me hicieron una propuesta editorial. Elegí a la editorial Adarve por su soltura, eficacia y transparencia en su trato conmigo desde el principio y no me arrepentí. 


Queridos amigos, queremos que conozcáis mejor a nuestros autores por ello, en esta ocasión, hemos entrevistado a Rosa M. Sáenz, autora de Matrimonio Pactado.


¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?

Los primeros borradores tienen ya un tiempo. Al principio, no fui consciente de que estuviera escribiendo una novela. Simplemente, me puse a escribir un pequeño croquis, ideas sueltas de dónde podría, tal vez en un futuro, llegar a salir una historia. Después, cada vez que lo leía, iba añadiendo más escenas, matizando más detalles y para cuando me quise dar cuenta, tenía ya material suficiente para una historia completa y solo era cuestión de ir cosiendo y puliendo un poco la trama.

¿Por qué elegiste llamarla de esa manera?

El título me parece que puede ser un complemento perfecto de la reseña.
Cuando elijes una novela para leer, el primer flash te lo da el título. Si te engancha, te lees la reseña y si esta te convence, abres el libro y te asomas al interior.
Tanto con el título como con las ilustraciones de portada y contraportada, pretendo proporcionar el mayor número de datos y pistas para que, ya sin abrir el libro, el posible lector tenga claro lo que se va a encontrar cuando decida leerlo.

¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?

En esta historia en concreto, precisamente lo que he intentado es que la información fuera lo menos explícita posible. Quería que pudiera desarrollarse en un amplio margen de tiempo y que cada lector eligiera dónde quería situarla. Así que me documenté sobre costumbres, gastronomía, normas de conducta, armas, etc., en una franja de tiempo de más de doscientos años y fui descartando datos hasta quedarme con los que fueran comunes a todos ellos.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?

Es una historia de amor, ambientada en el pasado, con mucha aventura de por medio.
Hay traición, venganza, lealtad, amistad de la buena y, por supuesto, amor.
A mí me parece una historia dinámica, entretenida y fácil de leer.
No pretende enseñar nada. Solo entretener, divertir. Raptar al lector por unas horas y llevarle a un tiempo y a un lugar al que solo se puede viajar a través de un libro.
¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

He intentado que sea fácil empatizar con los protagonistas, manteniendo las emociones  de ambos  en una constante montaña rusa. Mostrándonos ahora sus miedos, ahora sus ilusiones, ahora su rabia, ahora sus dudas o esperanzas…
Pese a la distancia temporal, son personajes que resultan cercanos y muy actuales.

¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?

Si he de elegir entre los dos protagonistas, yo me decantaría por Dániel. Pese a que posee el poder y la fuerza necesarios para tener el control absoluto, nunca se impone ante nadie. En todo momento intenta que la balanza esté equilibrada. Se muestra justo pero cercano con la servidumbre, acata y asume los deberes y obligaciones que conlleva el lugar que ocupa en su familia, aunque esto signifique tener que renunciar a veces a sus propios sueños o deseos. Y trata a su esposa como a una igual, algo inusual en esa época.
Es orgulloso, justo y leal y hasta en los momentos más críticos, conserva su sentido del humor y ese punto de ironía.
De los personajes secundarios, destacaría a Dangles. Es el típico amigo incondicional con el que, pese a sus puyas constantes,  puedes contar para lo que sea. Es uno de esos personajes que daría juego para ser el protagonista de su propia novela. Tal vez algún día me decida a escribirla.

¿Cómo describirías tu estilo?

Pretendo escribir de una manera muy sencilla. Nada de palabras rebuscadas, ni frases muy elaboradas. Quiero que la lectura sea fácil, fluida. Que no suponga ningún esfuerzo seguir pasando páginas y avanzar en la historia.


¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

Aunque parezca mentira, siempre una de las partes más difíciles es la de inventar apellidos y poner nombre a los personajes. A veces, se pasan la mitad de la historia llamándose “él” y “ella” hasta que me decido por un nombre que me pegue bien con su personalidad o con el aspecto con el que yo me los imagino.  

¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?


La primera persona que lo leyó fue mi hermano. Sé que puedo confiar en que si algo no le gusta, no se lo va a callar. Además, este no es su género favorito, así que pensé que si pasaba su escrutinio ya era un punto a favor. 


Queridos amigos, queremos que conozcáis mejor a nuestros autores por ello, en esta ocasión, hemos entrevistado a José Coronado, autor de Tú te figuras que me ves, pero yo ya no existo.




¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?
       
     A comienzos de los noventa escribí un cuento breve, en torno a las cinco o seis páginas, que tenía como colofón una frase de Stendhal: «Estás muy verde en todo, y ya vas teniendo años» dirigida en tono sarcástico por el personaje femenino a su ex amante. Años después lo releí y lo amplié hasta las veinte páginas. Pero un buen día de 2.015 comencé una historia totalmente diferente, y cuando llevaba casi un centenar reparé en que la historia que estaba contando era la contenida en el cuento primitivo, aunque con toda la complejidad de una novela que ha llegado a las 240pp. En el cuento el personaje masculino pasa veladas enteras narrándole historias de amor de la literatura occidental a la esposa de su socio turco, y ella le corresponde con los poetas de su entorno, la mayoría udrís, partidarios del amor puro sin contacto carnal, en tanto que el varón, francés, considera el cuerpo como el lugar de encuentro entre quienes se aman. Fue entonces cuando decidí poner en contacto las dos civilizaciones y sus distintos puntos de vista sobre el amor a través de su literatura.
            En la novela hay intrigas, negocios, conflictos internacionales, pero el núcleo central es esa visión de «mon âme soeur», mi alma gemela, que van forjando ambos personajes a lo largo de la historia.

¿Por qué elegiste llamarla de esa manera?
          
  Es un verso de un poeta persa, Nezami Ganjawi (1141-1203), el poeta preferido de la protagonista y el más destacado de la tradición udrí: Mi alma se ha purificado de la oscuridad de la lascivia, mi anhelo se ha purgado de los deseos bajos, he derribado el bazar de los sentidos de mi cuerpo. El amor es la esencia de mi ser. El amor es fuego y yo soy leña que arde con su llama. El amor se ha mudado a mi interior y ha adornado la casa, y mi yo ha liado su hatillo y se ha ido. Tú te figuras que me ves, pero yo ya no existo; lo que queda es la amada.

¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?
            Fue un proceso incesante y muy complaciente. Las fuentes están contenidas en la dedicatoria de la obra, desde el orfismo, Platón, el neoplatonismo, Agustín de Hipona, la lírica provenzal, la poesía arábigo-andaluza, la poesía persa del siglo XII, el dolce stil novo, la mística española del XVI, etc. hasta las novelas orientalistas del XIX (Nerval, Flaubert, Pierre Loti...). Era tanto el placer de releer a estos autores que me costaba un verdadero esfuerzo salir de mi embeleco y proseguir con la escritura.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?
            
Con dos frases que cierran el libro: Yo no necesito de tu presencia para sentirte conmigo...  El tiempo es perecedero, el amor no.  (Nizâmi, ‘Layla y Machnún’)

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

            Hay dos factores: el intenso arrobo místico de la protagonista (también del varón, aunque limitado por su educación cartesiana, que le impide ser esa «llama de amor ardiendo» que sí alcanza su amada), y el entramado de corruptelas y golpes bajos empresariales que la convierten en una auténtica novela de intriga. Creo que el acierto ha sido ensamblar ambos factores, el amoroso y el empresarial, de manera que a la conclusión se percibe claramente la intrínseca relación entre ambos, lo que desemboca en un final sorprendente y a la vez lógico.

¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?

            Leila, sin duda, por las razones citadas.

¿Cómo describirías tu estilo?

            El de este libro, muy cuidado, muy culto, casi de minorías, con juego de citas en boca de la protagonista que son poemas de amor y que ella recita casi como una oración, hasta ir descubriendo su formidable contenido erótico. Así lo requiere la novela. Pero creo que la trama avanza con ligereza, pues cuando un pasaje amenaza con ser farragoso o demasiado culto los entresijos empresariales 'desvían' el misticismo hacia una realidad más prosaica y artera, lo que le confiere ese aire de intriga del que hablaba antes.

¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

            Lograr el equilibrio adecuado entre ambos factores, el mundo espiritual y el de negocios, procurando que ambas historias no vagaran por separado sino que se intercalaran en una sola y fueran interdependientes.

¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?

            Yo no castigo a los amigos con la lectura de mis libros. Solo cuando me llegaron las galeradas le pedí a otro colega escritor que buscase algún error de estilo y me señaló cuatro, de los que yo solo accedí a cambiar uno. Da igual que le gustara o no, de eso no hablamos, solo quedó entendido que el aperitivo lo pagaba yo.

¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?

            Pues estoy comenzando. De momento bien, pues las diferentes personas con las que he hablado han tenido un trato deferente y profesional conmigo. No me importaría repetirla.



Queridos amigos, queremos que conozcáis mejor a nuestros autores por ello, en esta ocasión, hemos entrevistado a Waldemar Hermina, autor de Muchos Años de Espera.


¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?
La idea de escribir Muchos años de espera surgió cuando me embarqué en la última revisión de mi primera novela, Al garete. Mientras daba por terminada la última revisión, pasé algún tiempo reflexionando sobre los personajes que había desarrollado, en especial sobre aquellos personajes que se hicieron viejos en Al garete, o los que murieron de vejez, y me imaginé sus vidas en aquellos años prósperos de su juventud. Poco a poco fui desarrollando el tema y entrelazando sus vidas con las leyendas del pueblo y con los hechos históricos que precedieron la creación del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Así es como surge Muchos años de espera. Al igual que Al garete, se basa en el mismo pueblo, pero unos cincuenta años antes.
  
¿Por qué elegiste llamarla de esa manera?
Pienso que el título captura la esencia de la historia: una anciana que está harta de vivir en un pueblo y en una época a la que no pertenece. Lleva muchos años esperando por lo inevitable, al igual que su terruño, el cual lleva muchos años esperando a que sean otros quienes decidan su estatus político.
  
¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?
Comencé a redactar la historia en el verano del 2013 y la tuve lista en abril del 2016.  Desde ese entonces me mantuve a la expectativa de qué hacer con el manuscrito. Lo presenté al concurso de literatura del Instituto de Cultura de Puerto Rico, el cual concluyó en marzo del 2017 y, aunque no ganó, me invitaron a ser parte de un registro de escritores puertorriqueños en su portal de internet.
  
Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?
En esta era en la que tenemos acceso a todo en la palma de nuestra mano los grandes nombres y la fama cautivan. De todas formas, dichos grandes nombres en algún momento fueron individuos comunes y corrientes con ideas o talentos que buscaban cómo o dónde darse a conocer. Mi nombre no es uno de esos grandes, pero sé que es alemán. No tengo claro por qué mi mama escogió ese nombre tal vez existían demasiados Luises, Felipes y Juanes en la familia, pero sí tengo claro que no tengo fama. Mi apellido tampoco es conocido. Llegó al Caribe en barco desde Las Canarias, y aunque es poco probable, escuché que después de una trifulca familiar los Hermina se separaron de los Hermida, reemplazando la “d” por una “n”. Al no tener ninguno de esos dos atributos, solo resta recalcar que quienes han leído mis libros coinciden en que tengo buen ingenio para contar cuentos, lo cual me llevó a tejer la historia que les quiero presentar en este momento. A través de sus personajes, Muchos años de espera va mostrando los vaivenes de la vida rural caribeña en una de las últimas colonias del mundo, donde muchos de sus residentes no tan solo viven aislados geográficamente, sino que para ellos su entorno inmediato es lo único que existe. En Muchos años de espera la superstición, el fanatismo político y religioso dominan el ámbito del pueblo, y lo irreal cruza la frontera del diario vivir hasta convertirse en algo cotidiano. En conclusión, atrévanse a leerlo: es muy probable que les encante y terminen recomendándolo.
  
¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?
Mientras escribía iba rescatando historias verbales de mi pueblo natal, y otras que viví en carne y hueso, hasta que poco a poco traje a la vida las novedades de un pueblo costero caribeño donde la tradición, el misticismo y el insularismo controlan las mentes y dan paso a una serie de personajes cotidianos que fluctúan entre la realidad y lo imaginario. Por lo tanto, me parece que esa narrativa que se esmera en describir y conectar esas realidades cotidianas con las connotaciones fantásticas de la misma realidad es el ingrediente que da fuerza a esta historia.
  
¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?
Les mentiría si les dijera que no tengo un personaje favorito, porque Antonia de la Concordia es ese personaje que me saca las lágrimas. Esa mujer luchadora es muy parecida a mi abuela materna con quien solo compartí mi vida hasta los doce años y a quien le debo en gran medida la inspiración para escribir. En sus últimos años, a pesar de la ceguera y de vivir confinada a una silla de ruedas, aún seguía contándome historias del pasado con las cuales construyo el entorno de Estrella del Mar. En Al garete, ya para el final de la novela, me enfrenté ante aquella situación inevitable de que Antonia tenía que morir. Después de redactar el episodio de su muerte, me abarcó una pena tan grande que pasé muchas noches sin poder escribir. En Muchos años de espera, Antonia es una mujer joven en control de su familión, y fueron muchas la ocasiones en las que me sobre estimulé investigando y redactando sus historias del espiritismo y pasé las noches en vela.

 ¿Cómo describirías tu estilo?
Pienso que mi estilo intenta mostrar lo irreal y lo extraño como algo muy cotidiano. A veces mi narrativa suele ser sencilla, en ocasiones pintoresca, a veces irreverente, jocosa, y hasta cierto punto existencialista. Creo también que queda claro que mis libros reflejan mi compromiso con la justicia social. Muchos años de espera también se nutre de historia. Durante la narrativa enlazo la historia de Estrella con eventos de la historia relativamente reciente de Puerto Rico y también la del contorno de ese pueblito joven pero olvidado de la costa norte de la isla: la política colonialista, los vaivenes del estatus político, las tradiciones, y la influencia del fanatismo político y religioso en el diario vivir.

 ¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?
Enlazar los eventos de la historia de Puerto Rico y del contorno de los pueblitos de la costa norte de la isla fue una tarea complicada. La investigación en ocasiones se hizo difícil dado que resido en California. Corroborar datos, fechas y nombres, sobre todo cuando describo la fundación de mi pueblo natal en el 1807, sus primeros residentes y demás detalles, requirió muchas llamadas de teléfono.
  
¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?
Mi señora madre y mi esposa fueron las únicas personas que leyeron el manuscrito antes de que lo enviara a la Editorial. Ambas lo han disfrutado mucho, pero creo que sería justo explicar por qué. Mi madre recibió el manuscrito sin tener una idea clara de qué trataba y una vez comenzó a leer dijo que no lo podía poner a un lado. La intriga se la estaba comiendo viva. En el caso de mi madre, pues a ella la historia le toca bien de cerca. Se identifica con el pueblo, conoce muchas de las historias que narro y se esmera por ponerles caras conocidas a los personajes. En el caso de mi esposa es distinto porque ella está al tanto de lo que escribo, ya que a cada rato le pedía: “lee esto o aquello a ver si te gusta o hace sentido”. En resumidas cuentas, a ella la historia no la toma por sorpresa. En cambio, se entusiasma al ver cómo mi narrativa va evolucionando con el tiempo.
  
¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?

La Editorial ha sido muy profesional en todo momento. La comunicación ha sido excelente y el trato muy personal. Me han mantenido al tanto del proceso desde que me contactaron con su propuesta hasta que el libro subió en su portal.


Queridos amigos, queremos que conozcáis mejor a nuestros autores por ello, en esta ocasión, hemos entrevistado a Marcos González, autor de La llave de la luna.




¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?

Esto fue a causa  de leer varias novelas de ficción y fantasía, desde mi punto de vista, siempre en todas ellas faltaba un poco más. Fue ese el motivo por el que un día me decidí a crear La llave de la luna.

¿Por qué elegiste llamarlo de esa manera?

Si bien en un principio su nombre sería “Los oscuros”, a medida que la iba desarrollando y entrando en efecto las palabras “la llave de la luna”, conociendo la historia, me decidí por ese nombre ya que representa aún mejor la obra.

¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?

Eso es un poco difícil de explicar porque si bien en un principio solo fue una especie de ensayo, una vez que me decidí a escribirla solo demoré tres meses porque ya tenía la idea general en mi cabeza y al sentarme a escribir solo faltaron detalles.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?

Apasionante y desconcertante, porque sí es una historia que atrapa desde el principio y cuando el lector cree que sabe lo que está por ocurrir es donde todo cambia y toma otro rumbo.

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

Reside, entre otros, en la incertidumbre. Si bien es una novela que te atrapa, nunca sabes qué es lo que puede pasar; en ocasiones plantea preguntas que llevan a cinco o más respuestas y eso es lo que necesita el lector, desde mi punto de vista.

¿Cómo es tu estilo?

Mi estilo es dinámico, fácil y rápido de leer y entender. Por experiencia aprendí que un relleno a veces solo sirve para llenar páginas y confundir al lector.

¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

La parte más difícil para mí fue la creación de los personajes, sus diferentes maneras de pensar y cómo acoplarlos a la historia.

¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?

Los primeros fueron personas dentro de mi entorno familiar, aunque después tuve la necesidad de tener opiniones por fuera que fueron más satisfactorias de lo que esperaba, dejando las críticas dentro del entorno familiar que como son lectores muy ávidos no fueron nada delicados jajaja.

¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?


Al ser La llave de la luna mi primer libro, me sentía en un mundo totalmente desconocido, pero con el grupo de trabajo de Adarve perdí ese nerviosismo que me abrumó en gran parte del camino, su manera de atender mis dudas y sus respuestas tan claras, además de acompañarme en todo momento. Tuve la suerte de caer en manos de un gran equipo de trabajo que saben con quiénes trabajan, sean nuevos o ya de carrera, y todos son tratados como iguales. Muchas de las editoriales del planeta deberían de aprender cómo tratar con los escritores, así como lo hace Adarve.

Queremos que conozcáis un poco mejor a Belinda Díaz, autora de Ikingut. El heredero de Darkaria, un libro que estamos seguros os gustará.


¡Saludos queridos lectores! Aquí les comparto un poco de mi vida…

Dónde resides, tu edad, tu estado civil:

Mi nombre es Belinda Díaz y tengo 29 años.  Vivo en el Estado de Puebla, México. En la Puebla de los Ángeles, la de las muchas leyendas, de calles empedradas e iglesias, otrora concebida como “La nueva Jerusalén” por el pensamiento milenarista que trajo la orden franciscana desde España, impulsada por Mercurino Gattinara, Gran Canciller de la Corte de Carlos Rey Emperador. Dicen que sus calles fueron trazadas por los mismos Ángeles. Y muchas cosas más se dicen, que hasta las piedras parecen susurrar a los viajantes la historia de los que aquí habitaron.

 Reseña biográfica informal:

Nací un cinco de agosto a las cinco de la tarde, bajo el signo zodiacal de Leo y el año del dragón Chino, razón a la que atribuyo mi inclinación por las historias de dragones y otros seres fantásticos. Muchas actividades alegraron mi niñez, principalmente las que compartí al lado de mis padres. Una en particular hacía volar mi imaginación, la historia que mi padre solía relatar sobre las aventuras de dos pequeñas niñas que viajaban por el mundo, conociendo personajes increíbles y enfrentando retos a veces escalofriantes, pero en los que siempre salían vencedoras. Más tarde él nos explicaría que esas niñas estaban inspiradas en mi hermana menor y yo. Lo cierto es que, sin saberlo, ambas nos veíamos desde siempre proyectadas en sus narraciones. Como mis padres son abogados siempre me gustó esa profesión, por lo que decidí estudiar derecho. Actualmente estoy cursando el doctorado en Derecho en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y practicando en el sector notarial, mi área favorita.  Pero en mi mente se tejían muchas historias, principalmente la de un muchacho que luchaba junto a su fiel lobo, contra la oscuridad que cubría un reino fantástico. Más tarde descubrí (porque me gusta pensar que la historia se revela al autor sin anunciar) que el joven no era otro que el legítimo heredero al trono, y que el nombre del reino era “Darkaria”. Un elfo y una hechicera se unieron al muchacho, también otros guerreros humanos. Pero más seres oscuros salieron a su encuentro. Así nació Ikingut: El heredero de Darkaria.

Aficiones:

Me encanta viajar, en avión, en auto o a través de la lectura de algún buen libro, principalmente de fantasía. Disfruto también de los videojuegos, en especial de esos que llaman “de Rol”, donde exploras tierras y vives aventuras. De pequeña me gustaba mucho jugar fútbol y ahora prefiero correr y a veces ir al gimnasio, también practicar el arte marcial del Kung-fu, aunque desearía ser más constante en su práctica. Hace poco me propuse participar en una carrera de obstáculos, a decir verdad ha sido una gran experiencia. Me encanta el cine, películas de cualquier género, especialmente de horror y ficción o tomar café con los amigos mientras nos ponemos al día. Mi gran afición sigue siendo la de imaginar historias, a veces me atrevo a plasmarlas en papel.

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad:

De mi personalidad puedo destacar la capacidad de aventura, mi deseo constante de conocer nuevos mundos, en mi imaginación y en la realidad. También soy bastante terca cuando de llevar a cabo los proyectos que se generan en mi mente se trata.

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor/a:

Desde pequeña me ha gustado escribir. En primer lugar porque encontré en la escritura un medio para expresar mis emociones, las historias que se desenvuelven en mi imaginación, una forma de decir algo que de otra manera no sabría cómo manifestar. Por otro lado, siempre me ha parecido por demás interesante cómo la unión de determinadas palabras pueden generar en los que las leemos, un sentimiento, una emoción, una motivación. Quizás sea en este sentido mi mayor aspiración como escritora, el ser capaz de encontrar las palabras adecuadas, la estructura ideal que produzca el efecto deseado en el lector.
Empecé desde que tenía unos cinco años, escribiendo en una libreta los cuentos y relatos que escuchaba de mis padres y amigos. Después desarrollando los propios, escenas donde intervenían personajes imaginarios, aunque no tuvieran relación unos con otros. Más tarde participé en concursos en mi colegio de “carta a la madre”, en varios de los cuales tuve la fortuna de resultar ganadora.
Unos años después me enteré de un taller literario en mi Estado, centrado en la escritura creativa, donde conocí a mi estimado maestro Roberto Corea. Allí descubrí que el cuento es anécdota y la novela es personaje. Y en mi mente se dibujó la anécdota de un niño que encontraba un ataúd al bajar las escaleras de su hogar. Lo llamé “Ataúd nocturno” y con él participé en el III Concurso de Relato Breve “José Luis Gallego” convocado por la Asociación de Vecinos de Aluche de Madrid (AVA) y el Taller Literario “Pluma y tintero”, en el año 2008, en el que resulté finalista. En ese tiempo me divertía escribiendo las aventuras de un joven y su lobo. Cuando tuve el borrador terminado llamé al maestro Corea, quería conocer su opinión objetiva al respecto. Siempre le estaré agradecida por escuchar con seriedad mis relatos de elfos y dragones, también por evitar en más de una ocasión el desenlace trágico de algunos personajes.

Autores preferidos y por qué:

Mis autores preferidos son, en primer lugar, Cristopher Paolini y su saga “Legado” de cuatro tomos. La forma en que describe el entorno, las imágenes que se proyectan en la mente del lector, es verdaderamente excepcional. Este autor influyó tanto en mi forma de escribir, que cambié la manera de narrar la obra de “Ikingut” por completo, para adecuarla a la perspectiva de un solo personaje en cada capítulo. Antes se desarrollaba a través de un narrador omnisciente que conocía todo sobre todos los personajes que intervenían, lo que me hacía difícil explotar y explicar sentimientos o acciones concretas de cada uno. Me siento mucho más cómoda con la narración que se centra en un solo personaje. Sin duda J.R.R. Tolkien y el Señor de los anillos, J.K. Rowling y Harry Potter, así como C.S. Lewis y las crónicas de Narnia, fueron los autores que me inspiraron e iniciaron en los mundos mágicos, los elfos, dragones y demás seres fantásticos. George R.R. Martin me enseñó que en la fantasía, también un poco de drama es bien recibido.

Tu obra favorita de otro autor:

Eragon, el primer libro de la saga “Legado” de Cristopher Paolini, donde un joven encuentra lo que parece una piedra preciosa, que resulta ser el huevo de un dragón, Saphira, que lo acompaña en sus aventuras. Sus descripciones envolventes y mágicas son un placer al lector.

Tu obra favorita de las que has escrito:

Ikingut: El heredero de Darkaria es mi favorita, ¡aunque la segunda parte es aún mejor!

Tu estilo literario:

Mi estilo literario es la novela fantástica, la descripción de mundos mágicos donde confluyen personajes legendarios (dentro del imaginario novelesco). Me gusta imaginar nuevas culturas, me gusta que no hay reglas en esas realidades, que todo en ellas es posible. El único límite es, quizás, hacerlo verosímil al lector.

Una cita de un autor que te guste:

“¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.”

Calderón de la Barca

Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad:

En la segunda parte de Ikingut. Nuevas aventuras, nuevos retos y mucha más acción. Si el protagonista hallare la espada, sería apenas el principio.

Algo sobre tu manera de entender este mundo:

Venimos para vivir, no hay más. Y para mí vivir es disfrutar, luchar y servir. Porque disfrutar es estar y sentir el ahora, luchar es trascender, servir es transformar el mundo.

Tus proyectos inmediatos:

Mis proyectos inmediatos son principalmente concluir la saga de Ikingut y presentar más proyectos literarios, esperando la oportunidad de otras posibles publicaciones.

Opinión que te merece el trabajo del equipo de Editorial Adarve:


La editorial Adarve merece en todo mi profundo agradecimiento y admiración. Gracias por su cercanía, gracias por su profesionalismo, por cobijar nuestros escritos y transformarlos, con su trabajo y entusiasmo, en libros de los que podemos estar orgullosos de mostrar al mundo. Para mí ha sido una gran experiencia y sería un honor tener la oportunidad de trabajar con ustedes en otros proyectos.


Queremos que conozcáis un poco mejor a Tania Almeida, autora de Homoánimas. Río de almas, un libro que estamos seguros os gustará.


¿Cuándo y por qué decides crear Homoánimas?

Pues, seré sincera, fue Homoánimas la que decide crearse. El libro lo comencé como una novela romántica, aunque enseguida empecé a sentir que el personaje que no estaba, porque había muerto, debía tener un papel muy importante para así mostrarnos que la vida no se acaba, se transforma. A medida que escribía, me percaté de que las cosas que quería exponer al lector eran muchas y muy profundas; entonces, ¿qué mejor manera que la ficción, un mundo que conozco y en el que me siento cómoda? Homoánimas nace porque deseaba exponer situaciones, personas, emociones y sentimientos profundos de una forma ágil, vivencial, divertida y clara.
Un homoánima es un ser solitario y que necesita de la energía del otro para sobrevivir. Seamos sinceros, ¿no les suena conocido? ¡A mí sí!
Si algún día no saben cómo describir a una persona de energía densa, a una persona que al verla cruzamos la calle para que no nos vea, lo invito a llamarlo, Homoánima.
Un Homoánima es un ser en constante búsqueda de su otra mitad. Es el que cree que sin el otro no está completo. Si alguna vez no saben cómo llamar a una persona que está siempre en la búsqueda de la pareja perfecta, sintiendo que si no lo encuentra la vida no tiene sentido, pueden llamarlo, Homoánimas.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?

¡Atención queridos lectores! ¡Les presento Homoánimas, un libro ágil, profundo, divertido, romántico, original, apasionado, intenso!

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

Definitivamente la fuerza reside en la forma original y ágil de contarlo. Podría haber dicho la historia, pero la verdad, es que he visto historias increíbles que mueren en manos de un narrador no tan apasionado. Sin embargo, he leído historias simples y tan bien contadas que se convierten en éxitos.

¿Cómo es tu estilo?

Tiene una mezcla equilibrada de humor y drama. Es un estilo ligero y apasionado.

¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

Me parece que las partes más complicadas… Bueno, no me parece, estoy segura, son aquellos pedazos de suspenso. Es decir, mantener la atención del lector, no revelar lo que pasa, pero crear situaciones que lo lleven a querer descubrirlo, a imaginarse mil historias del porqué, a pegar el grito al cielo de la emoción cuando lo descubren, a querer más.

¿Tienes ya escrita la trilogía completa?

Estoy en el tercer libro, más de la mitad escrito. ¡Me faltan manos para escribir a la velocidad que las imágenes pasan por mi cabeza!

¿Quién o quienes fueron los primeros en leer este libro?
La tortura siempre va dirigida a mi familia, jaja.


¿Para cuándo está prevista la publicación de la segunda entrega?
El segundo libro está listo y en manos de la editorial. No podría darte una fecha, pero estoy segura que ya no se demora.

¿Cómo está trabajar con la Editorial Adarve?

Estoy muy contenta de formar arte de los escritores de Adarve. Es una editorial comprometida, que ayuda y cumple con lo dicho. Está siempre pendiente y dispuesta de brindar soporte. Me gusta mucho el estilo con el que se manejan, siempre actualizados en cuanto a la información y manejo de promoción de la novela. Solo tengo palabras cargadas de gratitud y cariño.