Entrevista a Antonio Luis Moyano



Entrevistamos a Antonio Luis Moyano, autor de Un lugar de la Mancha, una de nuestras novedades del mes de Marzo. Un espectacular libro de viajes que nos lleva a recorrer los pueblos de Don Quijote


¿Cuando nace la semilla de Un lugar de la Mancha? 

El origen de “Un lugar de la Mancha” surge ahora hace doce años, a raíz de un reportaje que publiqué en la revista ENIGMAS, fundada por el doctor Jiménez del Oso. A partir de entonces, he realizado numerosos viajes por La Mancha, con el Quijote bajo el brazo, documentando cada lugar que visitaba, consultando textos académicos y fotografiando los rincones cervantinos más emblemáticos. 

¿Cuál es la esencia de este libro?

El Quijote es un libro que todo el mundo tiene en casa pero que a muchos les da pereza leer. Mostrar algunos de los escenarios donde transcurren las aventuras de don Quijote, y que son accesibles para cualquier persona en una escapada de fin de semana, puede motivar a leer el Quijote, cuyas páginas, en mi opinión, reúnen casi toda la sabiduría que necesita un ser humano para deambular por la vida. Incluso si estás atravesando un mal momento, la lectura del Quijote puede ayudarte. 

¿Por qué lugares nos llevará? 

Un lugar de la Mancha” recorre algunos de los principales pueblos relacionados con don Quijote como Argamasilla de Alba, Alcázar de San Juan, Esquivias, Campo de Criptana, Villanueva de los Infantes, Pedro Muñoz, El Tobos, Puerto Lápice, Miguel Esteban, Mota del Cuervo… y rescata del olvido de las “guías turísticas” pueblos tan cervantinos como Munera o Santa María del Campo Rus y, ya fuera de La Mancha, Alcalá de Ebro y Pedrola (en Zaragoza) donde Sancho Panza ejerció de gobernador de la Ínsula de Barataria. A diferencia de otras guías, que tienen un interés más comercial que literario, “Un lugar de la Mancha” ahonda en las reminiscencias cervantinas de cada pueblo, para que quien visite cada uno de estos rincones pueda paladear cuál es la verdadera conexión entre el lugar que está visitando y la figura de don Quijote. 


¿Con qué mirada podrá observarlos el lector? 

En “Un lugar de la Mancha” el viajero y desocupado lector podrá encontrar toda la información (bien detallada y con referencias académicas) que conectan cada pueblo con la figura de don Quijote o bien con el propio Cervantes. Al viajero se le brindan todas las claves para que su viaje sea también una “pequeña aventura” y pueda descubrir, por sí mismo, cuál es el verdadero lugar de la Mancha. ¿A qué tipo de lectores va dirigido? A todo tipo de lectores. Cuando lo escribía pensaba sobre todo en la encantadora gente mayor que reside en estos preciosos pueblos y muchas veces ponía el rostro de las muchas personas que he conocido en mis numerosos viajes por tierras manchegas, a las que seguramente les gustará conocer aspectos poco conocidos de su pueblo. También he pensado en la gente más joven y de mediana edad, esa que puede coger el coche y hacer una escapa de fin de semana para investigar, como si de un Código Cervantes se tratara, las distintas pistas de don Quijote que se diseminan por los pueblos de la Mancha. 

¿Cuánta importancia le concedes al lenguaje a la hora de escribir tus libros?

El lenguaje de “Un lugar de la Mancha” pretende ser lo más sencillo posible, para que su lectura sea accesible sobre todo a la gente que, por circunstancias, no ha podido ir al colegio en su infancia. Pienso en todas esas personas mayores que he conocido por la Mancha y que se entusiasman por leer aunque su infancia (su dura infancia) no les permitiera conocer más allá de las “cuatro reglas”. Como el lector más exigente comprobará, el lenguaje sencillo no está reñido con escribir un texto lo más académico y riguroso posible. Para que el lector se deleite con una verdadera prosa descriptiva del paisaje manchego, el libro remite de manera constante a autores como Azorín, cuyo libro “La ruta de don Quijote” es todo un placer para los sentidos. 

¿Qué aspecto te resulta más complicado a la hora de escribir? 

Escribir “Un lugar de la Mancha” ha implicado realizar varios viajes por la Mancha durante estos doce años, bucear en todas las fuentes académicas posibles y contrastar bien cada dato. También ha sido importante hablar con la gente manchega en cuya actitud se refleja todavía ese espíritu quijotesco que hace tan encantador viajar por estos lugares. Lo más complicado no ha sido escribir sino publicar el libro, que lo ha retrasado en el tiempo: el hecho de que tuviera una finalidad benéfica (los derechos de autor van destinados íntegramente a ALDEAS INFANTILES) no parece contemplarse con buenos ojos en las editoriales grandes, que prefieren hacer caja publicando libros de personajes mediáticos como Belén Esteban o el presentador de Sálvame. Por desgracia, y con mi respeto a estas editoriales, la solidaridad y la cultura no son políticamente correctas; así que el libro tiene también cierto espíritu quijotesco al cabalgar contra los molinos del $i$tema editorial actual.

¿Qué le contarías a cualquier lector para que lea Un lugar de la Mancha

A la mayoría de la gente le gusta viajar. Pero viajar no es cruzar el Atlántico para irte a un resort en Santo Domingo. Viajar es acercarte a cualquier pueblo de nuestra geografía, dejar que las piedras de sus monumentos te susurren los ecos del pasado: el sonido de las espadas de un duelo, de los maitines de los monjes, de las declaraciones de amor de un caballero a su dama… Cuando estás en Campo de Criptana o en Mota del Cuervo, todavía puede escucharse cómo el viento agita las aspas de sus molinos y rescata los ecos del relinchar de Rocinante e incluso la voz del propio Sancho Panza advirtiendo a don Quijote. Después de visitar estos lugares conviene tomar de nuevo contacto con la realidad presente y tomarte algo en la taberna del pueblo (si pueden ser unas migas manchegas y un buen queso, mejor) y escuchar las conversaciones de la gente para descubrir qué queda de aquella España de hace cuatro siglos. “Un lugar de la Mancha” pretende eso: trasladar al lector a través del tiempo y el espacio para conocer mejor la obra más inmortal de las lenguas castellanas en un viaje que le servirá también para conocerse mejor a sí mismo. ¿Hay mejor aventura que ésa?

3 comentarios:

  1. Interesante, ¿donde podría encontrar el libro?, gracias.

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    1. Puedes comprarlo en www.ediciones-caudal.com o en las principales plataformas y librerías.

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  2. muy buena entrevista, te empiezo a seguir!un saludo

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